8 de agosto de 2015

Vancouver 2

Domingo 26 de julio

Toda la noche con lluvia, no teníamos internet para saber como iba a seguir el pronóstico así que entramos en el centro comercial, buscamos una señal de wifi y pudimos saber que seguiría lloviendo todo el día aunque al mediodía disminuiría la intensidad entonces solo nos restaba esperar un rato para poder salir de recorrida.








Aprovechando que es domingo se nos ocurre que es buena idea ir a conocer el dowtown y visitar el jardín chino Dr Sun Yat Sen, mundialmente distinguido como el mejor jardín de ciudad  de América.

Esa fue la idea principal pero a nuestra colombiana le siguió complicando Vancouver y nuevamente se perdió, no pudo encontrar el jardín pero si nos llevó a recorrer el centro que es realmente impresionante.




 El tren sobre elevado que recorre la ciudad 







Los medios de transporte van desde el tren o monorail, colectivos como estos de dos coches unidos por un fuelle, troleybuses y miles de autos por supuesto. A pesar de que era domingo habia muchisimo tránsito.
Fuimos al Chinatown y nos pareció muy feo, contrastante con el resto de la ciudad, vimos mucha gente en la calle haciendo cola alrededor de la Biblioteca, nos llamó mucho la atención y dimos la vuelta para comprobar lo que a primera vista nos habia parecido, era gente esperando su ración de comida que era entregada en un camión estacionado al costado de la biblioteca.




Frustados a esta altura con el tema de los jardines, no pudimos conocer el de Victoria, tampoco ahora el chino, nos fuimos al Botánico esperando encontrar allí maravillosas y exóticas flores, no estuvo malo pero tampoco excelente, lo mejor que hicimos fue el Walkway cannopy, un lindisimo recorrido por puentes colgantes de árbol a árbol.












A las cuatro de la tarde habiamos terminado con nuestro recorrido y nos fuimos para la frontera.

6 de agosto de 2015

Vancouver 1

Sábado 25 de julio

Nos levantamos, desayunamos y al ferry........ impresionante la organización de esta estación de Ferry, llegando al sitio hay una especie de ingreso parecido a los peajes, donde miran el largo del vehiculo, la cantidad de personas a bordo , pagas y listo a pasar a una fila y esperar el horario de salida que fue super puntual. Hay una partida por hora.
Mientras esperamos la hora de partida recorrimos una feria artesanal muy bonita instalada en el mismo playón de estacionamiento.




El viaje en ferry fue fantástico, las vistas muy buenas y el barco también, apenas 1 :40 hora y ya estábamos llegando a Vancouver y...... la tormenta nos estaba esperando ahí!!!!!!










La entrada a Vancouver fue caótica para nosotros porque nuestra "colombiana" del GPS definitivamente se perdió por las inmensas autopistas canadienses. Por suerte esta versión hablada de español caribeño es más pausada y no dice "recalculando, recalculando" porque sino creo que hubiera volado por los aires. Se limita a decir "cuando puedas gira a la derecha" y eso la salvó.
Una vez que logramos encontrar el camino que nos llevara al Walmart de Marina Dr nos relajamos un poco.
Cuando llegamos al supermercado nos encontramos conque estaba ubicado en un centro comercial y compartía el lugar con varias tiendas más por lo que no dejaban estacionar allí por la noche, pero habia un montón de motorhomes estacionados en el perímetro del parking asi que los imitamos, buscamos un lugar parejo y nos preparamos el almuerzo.
Quién vino a almorzar con nosotros? La LLUVIA que otra vez nos hizo PICA los encontré!!!!! y como llovía.
Definitivamente nos ibamos a dejar que nos ganara así que una vez que estuvimos un poco descansados arrancamos para Capilano Suspension Brigdes. Este parque situado adentro de la ciudad  fue pensado a partir de un pintoresco puente colgante que usaban los  pioneros de la zona para cruzar el río de un lado al otro.
Hoy el puente,, por supuesto otro no el original, es una de las atracciones turísticas más importantes de Vancouver.
Casi nos desmayamos cuando llegamos a la entrada después de dar muchas vueltas para lograr un sitio de estacionamiento y nos encontramos con una larguísima fila que al estilo caracol avanzaba muy lentamente.
Y bueno ya habiamos encontrado estacionamiento, estabamos ahi, a esperar, no queda otro remedio.
Valió la pena, el lugar es muy bonito, el puente una maravilla que sostiene a cientos de personas al mismo tiempo, la pasarela colgante que rodea la montaña es también muy imponente.
También hicimos un particular recorrido por puentes colgantes entre los árboles.
 En fin las fotos se hacen cargo de mostrarles.


















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